Los desconocidos siempre hemos parecido carecer de sentido.
Nuestro sentido te descompone,
en tu búsqueda,
entre lágrimas.
Muchas lágrimas de risa y de nostalgia,
explorando, maltratándolo.
Un maltrato es el uso de la navaja,
para cortar el tallo,
de una raíz.
Vaya raíz,
la misma que un vegetal,
que aunque no piensa,
es capaz de cantar.
Cantar y susurra tu nombre al oído,
relatándote que sitos de tu cuerpo aún no he vivido.
Vivir el abrazo de ese trato,
para denotar un júbilo,
de calibre único.
Tú eres única por reflejo,
en mí perdida tu mirada,
se cruzó con el recuerdo.
Cualquier recuerdo pasado es alentador,
aunque su forma no tenga color.
Árbol precioso, precioso árbol.
Ya he dicho tu nombre infinitas veces.
¿No te queda claro?
Ser mutuo espejo,
yo tu, heraldo.
Tu cara roja parda
pintada detrás del agua,
y por otro lado,
la parca rolando en su barca.
Abrababä Loves Rosemary
27/07/11
Calor I
25/07/11
Cómo sacar una tuerca oxidada y clavada a conciencia
Cada hora que crees desperdiciada, es el despertar de un dragón.
Con ojos de animal has caminado a través de la lluvia, tragado esa agua.
Inundación en tu estomago para ahogarte en la persecución.
(Persecución de pecados que no te han cambiado).
Lo que ha variado es si, tu sufrimiento.
La fe de lo que creías y de aquello que morirá.
Pues el que sufre no es miembro del castillo del engaño,
el que sufre bebe el sabor del placer aislado.
Cómo un niño que aprende a caerse,
cómo un león que ya no es dientes,
cómo un camello en el glaciar de los doce iceberg.
Tú eres todo eso y más sin olvidarse de que te ríes.
Te quedas hasta las 3 con tu corazón en la mano,
olvidándote de quien eres para alguien.
Te ríes de quien eras y de quien serás,
más no eres más que ojos que se olvidan de ser humano.
Unos ojos preciados, ¡oh, ojos preciosos!
Ojos de libélula, amapola y cereza.
Todo es uno y uno en tu pena.
La pena de un corazón que navega,
sin rumbo, en dirección al sol,
eres la mago del cambio de rol.
13/07/11
El pan de cada día
Primero me corto una falange.
Sino muero de dolor,
puedo morir de pena.
Sino es así,
puedo morir desangrado.
Entonces, si sobrevivo,
me quedan 55 falanges más que amputar...
14/04/11
Entre lazos
Sol poniente. La luz se esconde y lo oculto empieza a penetrar en el contexto tras este laborioso día.
- Dígame patrón.
- Ve a Fernando y dile que me traiga cuando pueda la escopeta.
- Enseguida patrón.
El mozalbete con paso avispado se dirige a dentro de la recamara. La nodriza ya ha encendido las velas, los caballos relinchan cansados.
- Creo que va a volver esa hija del diablo - se dice para sus adentros el patrón en silencio.
Momentos después aparece con la escopeta Fernando, el hijo del patrón. Se la entrega a su padre. A continuación se ata con una cuerda la navaja a la cintura.
- Padre, ¿murmuraba algo? - dice Fernando tras terminar su labor de entre lazo.
- Mmmmh ¿yo? No he dicho nada - dice atemorizado el patrón.
- Si, creo que ha dicho con voz muy tenue "creo que va a volver esa hija del diablo...". Luego no se que mas a venido... ¿puede ser?
- ¿Has oído eso?
- Si
- ¿Cuando?
- Antes de entregarle la escopeta. Me ha dicho Jonas que le trajera la escopeta, padre. Yo me he preparado por si hoy vuelve esa mala bestia.
- Bien hijo, recuerda esta noche. Después de que los acontecimientos se hayan catapultado, tu vida habrá cambiado. Los ojos de lo sobrenatural adquirirán un trasfondo más perpetuo. Cómo una mancha en tu conciencia. Irepentino, inaludible. Si nunca has creído en el destino, es un buen momento para creer en Dios. El diablo se va a presentar, y sin un poco de fe, no sobreviviremos al pecado.
- Si padre. Que dios nos coja confesados.
Baja niebla
adentrándose en el valle
donde céntrica se encuentra
la posada del patrón.
El patrón
con escopeta y caballos.
Una posada placiente.
Con su hijo,
y la navaja
aguarda la llegada
de su mujer.
Mientras
el aire de la noche
acerca a Dionisio
entre las flores,
tan fluorescente entre lazo
se culmina y la vida
podrá teñirse de muerte
una noche más.
Las flautas empiezan a sonar
y los sátiros se pasean
por el monte bailando a la luna.
La noche se ha consumado
con un dulce bajoclaro.
La escopeta y la navaja
pintando la pared de rojo.
A bajo, la nodriza con sollozos.
Los caballos relinchando,
y Fernando gritando.
Los sollozos y las campanas
se acercan a la mañana.
Una vez más a muerto,
la madre de Fernando
hija del diablo,
que siempre está presente
noche de 1 de Noviembre,
y fuego fatuo.
El ritual
una vez más
se ha sellado.
Entre lazos el patrón,
Fernando y la escopeta.
La navaja rebanando cachos.
De rojo pasión
todo pintado
calma en el pazo.
Pues la atrocidad que condenó al patrón
a matar a su mujer
las noches de todos los santos
fue una fuerza interior.
Esa fuerza anterior al primer asesinato.
Sin motivo alguno,
un día insensato,
pasando por un precipicio
el destino
invitó al patrón
a jugar con la vida de un ser humano.
- Si Jonás. Trae bolsas pero de las azules.
- Muy bien... ehh... enseguida.
- ¿Qué sucede Jonas? ¿Por qué titubeas?
- Estaba pensando patrón. Nada con importancia.
- Suelta lo que ibas a decir Jonás. Si no, acabarás cómo esté saco de mierda. ¿Ves cuanta sangre a soltado la muy zorra?
- Si Patrón. Pensaba que... mmm, es injusto que le pase esto. Usted es muy buena persona. Si usted, nunca habría llegado a ser la persona tan colmada de felicidad que soy. Creo que debía decírselo. Sin usted, yo no sabría ni leer ni escribir... y...
- Retírate Jonás. Esta muy bien lo que dices y lo aprecio. Guarda la escopeta, y sobretodo, no le cuentes nada de todo esto a mi mujer. Y tranquilo, que lo limpiaremos Jonas. Te digo yo que antes de que se pueda saber, estará limpio.
- Si patrón. Buenas noches.
Jonás se retiró dentro de la posada... y la luna. ¡Qué bella estaba la luna!. Sólo pudo decir eso. Poco más recuerdo. Desde mi ventana la escena se veía clara. Mientras me peinaba delante de tan peculiar panorama, me decía para mis adentros y en voz baja: "Menudo estúpido mi marido, siempre imaginandose fantasmas"
11/04/11
Riña de ramas
Debería darte una oportunidad,
se plantea el buen pastor.
Pues no soy yo quien detrás de las ovejas
entre el rocío de primavera
busca la semana entera
un hada escondida.
Bajo el nogal de la estepa
yace tumbado el pastor
pensando cabizbajo
en el frondoso bosque amado
un incendio vendrá
aladas llamas
vuelve.
Y cuando menos sea necesario
más cerca estará el centauro.
Mientras tanto,
soy árbol de gotas que se desparraman.
Poco
a
poco.
Lágrimas.
04/04/11
Aprender a soñar es la realidad (Despedidas de amor XIV)
...y plantar muchas semillas
y no mirar atrás.
Quizás florezcan,
quizás si
alguna.
En alguna primavera,
cerca del puente donde nos conocimos,
será.
Imagen de un pétalo,
siempre presente.
Después
ya nunca diré flor.
Imagen, amapola
con colores de órdago.
Baños de lagrimas prensándome
bañadas de vapor ungido.
Basado en hechos reales
y también
soñado.
29/03/11
Innecesario
Eso somos.
¿Has llegado ya?
¿Has llegado a comprenderlo ya?
Tus pendientes de mujer no te salvarán.
La verdad es mucho más dura que un guión.
Es así, no te vuelques a disminuir la sin razón.
Ojos pintados,
es factible que me permita una mirada indecente.
Entre varices y arrugas estarás tú.
Y yo temblaré.
Y ya no me acuerdo de mis dedos.
25/03/11
En un restaurante
- Vale. Te comento. Es muy sencillo. Si lo hacemos bien ninguno de nosotros resultará herido. Esto va a transcurrir cómo los típicos diálogos ¿ok? Tú pides pescado y yo pido el vino. Después de la cena, lo de siempre. Ya vemos en casa de quien pero sin salirnos de la línea, ¿ok?. ¿Te ha quedado claro?
- Si. Nada de sexo. Cómo en los típicos diálogos.
- Exacto, nada de sexo. Hemos de conservar la calma y dejar que todo vaya sobre ruedas. Yo estoy pasando una velada exquisita.
- Fantástico. Yo también, aunque... ¿sobre ruedas? ¿Estás seguro de que quieres que todo vaya sobre ruedas?
- Si... cómo en los típicos diálogos... - dudando.
- Dudas.
- No.
- Si.
- Que no. No dudo.
- Mmmh, te lo veo en la mirada.
- Te explico. Yo no te conozco pero tienes pinta de ser maja.
- Lo soy. De las más majas - sin ningún aire de prepotencia.
- Pues eso. Lo he visto nada más entrar, me ha atrapado sin ninguna explicación... ¿entiendes el porqué de la conversación?
- Si. Creo que lo tengo bastante claro desde que has llegado. Llevas 30 minutos hablando de lo mismo. Aún así, no estás consiguiendo nada - sus ojos brillan.
- No necesito nada. Me basta con tu atención. Una persona que no aparta la mirada ni se perturba por cualquier grado de conversacionalidad es digna de escrutar mi audaz petulancia.
- No considero que seas petulante. Creo que ha sido nada más verte... algo me ha movido a invitarte a cenar. No sé porque lo he hecho.
- Es curioso. A mí me ha pasado algo similar. Yo sólo venía a tomar una copa pero al verte, también he sentido un calor irrefrenable de acercarme a esta mesa. Aún así, te detesto.
- Y yo a ti, jajaja.
- Si, y te diré algo más que tengo debajo de... - aparece el camarero.
- ¿Les tomo la carta, señores? - indica el camarero.
- No, nos está interrumpiendo metre. Estaba teniendo una conversación con la señorita - indignado y agachando la cabeza mientras el cuerpo se contrae.
- Lo siento, monsieur... pero... ejem, llevan 30 minutos sentados en esa mesa y aún no han pedido nada. Por normas del restaurante le recomendamos que puede elegir distintos platos que...
- ¡Yo pediré lo que me dé la gana y cuando me da la gana!... que para algo soy el cliente - después de propinar con la palma de la mano un golpe en la mesa.
El camarero temblando se desvanece entre los susurros de otras mesas. Tales murmullos crean un punto de inflexión en la situación.
- Es usted un grosero. Sigo sin entender porque dejo que siga en esta mesa.
- Yo también me pregunto lo mismo. Aún así, es la más bonita aurora que podría soñar un fanático del sol.
- Y usted tiene una forma muy peculiar de seducir a las mujeres.
- Gracias.
- Jajajaja, tonto. En todo caso, me llamo Elka.
- Un placer. Y yo soy el Profesor Max. ¿Se encuentra usted cómoda Elka?
- Si, muy bien. Y dígame profesor. ¿Qué se supone que debe continuar a este típico dialogo si no va haber sexo?
- ¿Los créditos?